Los viajes astrales, también conocidos como proyección astral, es un término que se utiliza en esoterismo para describir una experiencia supuestamente intencional que implica el desprendimiento del cuerpo físico, permitiendo que la «conciencia» o «alma» viaje o se desplace independientemente de este. Quienes defienden esta creencia, a menudo la describen como un tipo de telepatía o experiencia fuera del cuerpo (out-of-body experience, OBE) que puede ser espontánea o inducida.

La teoría de los viajes astrales es una antigua idea presente en diversas culturas y filosofías religiosas. Algunas tradiciones religiosas como el hinduismo, budismo, chamanismo y ciertas corrientes místicas del cristianismo y el islamismo poseen conceptos similares, aunque con distintos nombres y detalles. Estas experiencias son frecuentemente interpretadas como experiencias espirituales o trascendentales.

El plano al que se viaja es a menudo referido como el «plano astral«, un lugar intangible y no físico, donde se cree que habitan espíritus y entidades diversas, y que a veces se describe como un espacio intermedio entre la vida y la muerte.

En cuanto a la práctica de los viajes astrales, las técnicas varían enormemente, aunque muchas implican algún tipo de meditación, relajación profunda, visualización y concentración intensa. Algunos practicantes recomiendan realizar estas técnicas justo antes de dormir o durante la etapa de sueño lúcido. También existen técnicas que incluyen el uso de sonidos binaurales o frecuencias específicas para inducir estados alterados de conciencia.

Robert Monroe: Tal vez el autor más conocido en el campo de la proyección astral. Fundó el Instituto Monroe, una organización dedicada al estudio de la conciencia humana. Su libro «Viajes fuera del cuerpo» es un clásico en este campo.

Oliver Fox: Fue un pionero en el estudio y práctica de la proyección astral. Su obra más conocida es «Astral Projection: A Record of Out-of-Body Experiences».

Carlos Castaneda: Este autor y antropólogo escribió varios libros sobre sus experiencias con el chamanismo y las enseñanzas de un chamán yaqui llamado Don Juan Matus. Aunque sus obras son controvertidas, contienen muchas discusiones sobre viajes astrales y estados alterados de conciencia.

En adición a lo anterior, es fundamental comprender que aunque la experiencia de un viaje astral puede parecer muy real para la persona que lo experimenta, eso no significa que sea objetivamente real desde una perspectiva científica. Muchos neurocientíficos y psicólogos consideran que estos fenómenos son el resultado de procesos cerebrales particulares, como la despersonalización, la disociación o la alteración del procesamiento sensorial.

Además de los autores mencionados, hay otros que han abordado el tema de los viajes astrales en sus obras:

Sylvan Muldoon: Coautor con Hereward Carrington del libro «The Projection of the Astral Body» (1929), Muldoon es uno de los primeros autores en detallar sus experiencias personales con la proyección astral y proporcionar técnicas prácticas para lograrla.

William Buhlman: Autor del libro «Adventures Beyond the Body«, Buhlman documenta sus propias experiencias con la proyección astral y ofrece métodos para que otros puedan experimentarla. Sus libros proporcionan una perspectiva moderna sobre el tema.

Robert Bruce: Es un autor australiano y experto en viajes astrales y fenómenos paranormales. Su libro «Astral Dynamics: A New Approach to Out-Of-Body Experiences» es una guía detallada sobre cómo experimentar y controlar las proyecciones astrales.

Dicho esto, es crucial recordar que, aunque las experiencias de proyección astral pueden ser fascinantes y esclarecedoras desde una perspectiva subjetiva, es vital mantener un enfoque crítico y científico al investigar y experimentar con estos fenómenos. Los viajes astrales, aunque intrigantes, todavía no están respaldados por evidencia científica sólida y su interpretación puede variar enormemente dependiendo de la visión del mundo y creencias individuales.

En cuanto a la práctica de los viajes astrales, hay una serie de pasos y técnicas comúnmente sugeridos por aquellos que creen en este fenómeno. Aquí está una descripción general de cómo algunos proponentes de los viajes astrales sugieren que uno podría experimentar un viaje astral:

Relajación profunda: El primer paso es generalmente lograr un estado de relajación profunda, a menudo a través de técnicas de meditación o técnicas de relajación progresiva. Esto puede implicar relajar cada parte del cuerpo de a una, concentrándose en la respiración, o visualizando la relajación fluyendo a través del cuerpo.

Estado hipnagógico: Luego, el objetivo es entrar en un estado hipnagógico, un estado de semi-conciencia que se experimenta justo antes de quedarse dormido. En este estado, es posible experimentar alucinaciones auditivas o visuales y uno puede sentir que se está flotando o girando.

Separación: Una vez en este estado, algunos practicantes sugieren que se debe intentar «separarse» del cuerpo físico. Esto a menudo se logra mediante la visualización, como imaginar una cuerda que sale del cuerpo y que uno se está tirando hacia arriba.

Movimiento y exploración: Una vez «fuera» del cuerpo, se dice que uno puede moverse y explorar el entorno, o incluso viajar a lugares distantes o al «plano astral«.

Retorno: Finalmente, se dice que uno puede «volver» al cuerpo físico simplemente pensando en ello o, a veces, despertando de forma natural.

Muchas de estas técnicas pueden requerir práctica y paciencia, y no todos los que intentan la proyección astral informan haber tenido éxito.

En términos de hechos científicos, hay mucho escepticismo y debate. La neurociencia contemporánea todavía tiene mucho que aprender sobre la conciencia y la percepción, y aunque se han hecho algunos avances en el estudio de fenómenos como los sueños lúcidos y las experiencias cercanas a la muerte, la proyección astral es aún más esquiva y controversial.

Los estudios que han tratado de examinar la proyección astral o las experiencias fuera del cuerpo a menudo encuentran que estos fenómenos se correlacionan con ciertas actividades y condiciones cerebrales. Por ejemplo, algunos estudios han vinculado las experiencias fuera del cuerpo con la actividad en la unión temporoparietal del cerebro, una parte del cerebro involucrada en la integración de la información sensorial y la percepción de uno mismo.

A pesar de la falta de evidencia científica sólida que respalde la realidad objetiva de los viajes astrales, para muchas personas, estas experiencias son muy reales y significativas. Para algunos, los viajes astrales pueden ser una forma de exploración personal o espiritual. Sin embargo, siempre es aconsejable acercarse a tales prácticas con un grado saludable de escepticismo y discernimiento, y nunca usarlas como sustituto de la atención médica o psicológica adecuada.

Los «seres ascendidos» son un concepto que proviene de varias tradiciones esotéricas y espirituales. Según estas creencias, los seres ascendidos son individuos que han pasado por múltiples reencarnaciones y han logrado un estado de conciencia espiritualmente avanzado. Se considera que estos seres han superado los ciclos de reencarnación y han trascendido a un plano de existencia más alto. A menudo se los describe como seres de luz o energía, y a veces se dice que ayudan a guiar o enseñar a los seres humanos.

La relación entre los viajes astrales y los seres ascendidos puede variar dependiendo de las creencias específicas de la persona. En algunas tradiciones, se considera que los viajes astrales pueden ser una forma de comunicarse o interactuar con estos seres ascendidos. Algunos practicantes de los viajes astrales informan haber tenido encuentros con seres que podrían interpretarse como seres ascendidos durante sus experiencias.

En la Teosofía, por ejemplo, los seres ascendidos se denominan «Maestros Ascendidos» y se cree que habitan en los planos superiores del universo, a los que se podría acceder mediante los viajes astrales. Estos seres son vistos como guías espirituales y fuentes de sabiduría ancestral.

Además, algunos practicantes de la proyección astral sostienen que esta práctica puede ayudar a un individuo en su camino hacia la ascensión, permitiéndole explorar dimensiones superiores de la realidad y expandir su conciencia.

Es importante notar que estas son creencias y experiencias subjetivas que no han sido confirmadas o respaldadas por la ciencia empírica. Muchas personas encuentran estas ideas útiles o consoladoras en un nivel personal o espiritual, pero no se deben tomar como hechos verificables. Como siempre, es importante mantener un enfoque crítico y basado en evidencia al explorar estas ideas y prácticas.


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