Alice A. Bailey fue una escritora y teósofa británica que escribió una serie de libros sobre filosofía esotérica y espiritual. Muchas de sus enseñanzas están centradas en lo que ella denominó «La Sabiduría Antigua», que abarca temas de teosofía, astrología, meditación y otros temas esotéricos. La «Escuela Arcana» (Arcane School) es una organización fundada por Alice A. Bailey y su esposo Foster Bailey en 1923. Su objetivo principal es ofrecer una formación espiritual basada en las enseñanzas presentadas en los libros de Bailey.
La obra de Alice A. Bailey, a menudo en colaboración con una entidad espiritual llamada Djwhal Khul, cubre una amplia variedad de temas, incluyendo la evolución del alma, el destino de las naciones, la meditación y los siete rayos, que son energías o vibraciones fundamentales que influyen en la vida en la Tierra. Los libros de Bailey no solo abordan temas esotéricos, sino que también proponen un plan de servicio para la humanidad, subrayando la importancia de la buena voluntad, el amor y la luz en la transformación y elevación de la conciencia humana.
La Escuela Arcana, como institución, refleja estos principios y tiene como objetivo ayudar a sus estudiantes a comprender y aplicar estas enseñanzas en su vida diaria. Las enseñanzas de Alice A. Bailey, a menudo presentadas en colaboración con la entidad espiritual Djwhal Khul, son extensas y cubren una amplia variedad de temas relacionados con la espiritualidad y la esoteria.
Alice A. Bailey describió siete energías o rayos (Los Siete Rayos) que influyen en la vida en la Tierra. Cada rayo tiene sus propias cualidades, atributos y leyes, y cada persona pertenece predominantemente a uno de estos rayos. Bailey proporcionó un marco para la evolución del alma, describiendo un proceso de iniciaciones sucesivas que las almas atraviesan en su viaje de desarrollo.
Describió una jerarquía espiritual compuesta por seres avanzados llamados Maestros Ascendidos. Estos maestros trabajan detrás de escena para guiar la evolución de la humanidad. Según Bailey, existe un plan divino para la evolución de la humanidad y del planeta. La humanidad tiene un papel activo en la manifestación de este plan en la Tierra. Bailey enfatizó la importancia de la meditación como herramienta para el desarrollo personal y espiritual, y para sintonizar con la Jerarquía Espiritual y el Plan Divino. Una idea central en las enseñanzas de Bailey es que el desarrollo espiritual está intrínsecamente ligado al servicio desinteresado hacia los demás.
Bailey habló sobre la transición desde la era de Piscis a la era de Acuario, con sus nuevas energías y oportunidades para la evolución espiritual. En su obra «El Destino de las Naciones», discutió cómo las energías espirituales afectan a las naciones y predijo algunos de los desafíos y oportunidades que enfrentarían en el futuro. Explicó cómo las energías espirituales y etéricas pueden influir en la salud y cómo pueden ser utilizadas para curar. A diferencia de la astrología tradicional, la astrología esotérica se centra en el alma o el yo superior y su relación con las energías cósmicas.
Alice A. Bailey escribió una serie de libros que cubren diversos aspectos de la filosofía esotérica: Iniciación Humana y Solar: Este libro proporciona una visión general de la evolución espiritual y la naturaleza del camino de la iniciación. Cartas sobre Meditación Ocultista: Enfocado en la meditación como medio para el desarrollo espiritual y el servicio a la humanidad. Tratado sobre Magia Blanca: Un estudio sobre cómo las energías espirituales pueden ser dirigidas y controladas. Los Problemas de la Humanidad: Un análisis de los principales problemas que enfrenta la humanidad y cómo pueden ser abordados desde una perspectiva esotérica.
La Reaparición del Cristo: Discute la eventual reaparición de Cristo y lo que eso significa para la humanidad. La Curación Esotérica: Explora cómo la energía espiritual puede ser utilizada para la curación en varios niveles. Los Rayos y las Iniciaciones: Un análisis en profundidad de los siete rayos, energías o fuerzas que influyen en la vida y la evolución en la Tierra, y su relación con los diferentes niveles de iniciación. Educación en la Nueva Era: Reflexiones sobre cómo debería ser la educación en la futura era de Acuario. Telepatía y el Vehículo Etérico: Investigación sobre la naturaleza de la telepatía y su relación con los sutiles cuerpos etéricos. El Destino de las Naciones: Enfoca en cómo las energías espirituales afectan el destino y la evolución de las naciones.
«Tratado sobre Magia Blanca» es uno de los libros más conocidos de Alice A. Bailey. A diferencia de la connotación negativa que a menudo se asocia con la palabra «magia», en este contexto, «Magia Blanca» se refiere al uso consciente y deliberado de fuerzas y energías para fines evolutivos y de servicio, en contraste con la «magia negra», que se usaría para fines egoístas o dañinos. El libro comienza con una discusión sobre los siete rayos, las energías fundamentales que influyen en la creación y evolución. Se aborda la importancia de la meditación y la intuición en el camino del discipulado y la magia blanca. Bailey presenta quince reglas de magia, que son directrices para aquellos que buscan trabajar con energías esotéricas. Se discuten los chakras o centros de energía en el cuerpo etérico, que son fundamentales para la magia blanca.
Se enfatiza la importancia de controlar y purificar el cuerpo astral o emocional para poder trabajar eficazmente con energías espirituales. Se analiza el poder del sonido y el mantra en la magia blanca y cómo pueden ser utilizados para dirigir energías. Se aborda la importancia de la visión clara y el «ojo único» en el trabajo espiritual. Se enfatiza la importancia del trabajo grupal y cooperativo en la Nueva Era y cómo los grupos pueden actuar como canales para energías espirituales superiores.
Dentro de las enseñanzas esotéricas y teosóficas, a las que pertenece el trabajo de Alice A. Bailey, la idea de evolución es central. Sin embargo, a diferencia del concepto de evolución biológica, estas tradiciones espirituales se refieren a la evolución del alma o de la conciencia a través de múltiples vidas y reinos. En este contexto, hay diferentes seres o entidades que se encuentran en distintas etapas de su evolución espiritual.
La conciencia en el reino mineral es la más básica y está en las primeras etapas de la evolución. En el reino vegetal, la conciencia comienza a desarrollarse más, con una sensibilidad básica y capacidad de respuesta al entorno. El reino animal muestra una conciencia más desarrollada con emociones básicas, instintos y, en algunos casos, capacidades cognitivas. Los seres humanos están en una etapa única de evolución, donde tienen libre albedrío, autoconciencia y la capacidad de autodeterminación. El objetivo espiritual para la humanidad, según estas enseñanzas, es alcanzar la auto-realización y eventualmente la iluminación o ascensión.
Los Maestros Ascendidos o Maestros de Sabiduría son seres que han completado su evolución humana y han alcanzado un alto grado de realización espiritual. Trabajan detrás de escena para guiar y ayudar a la humanidad. Ejemplos notables incluyen a Jesucristo, Buda, y otros. Los Devas o Ángeles son considerados como fuerzas de la naturaleza que trabajan en diferentes niveles y dimensiones. No evolucionan de la misma manera que los humanos, pero tienen su propia trayectoria de desarrollo.
Los Logos Planetarios y Solares son entidades cósmicas de gran magnitud que supervisan la evolución en planetas o sistemas solares enteros. Son conciencias de un grado increíblemente elevado. Las Entidades Cósmicas son seres que existen más allá de nuestro sistema solar o incluso de nuestra galaxia, operando a niveles de conciencia que son incomprensibles para la mente humana.
La noción del «ojo único» y la «visión clara» son conceptos esotéricos que se encuentran en varias tradiciones espirituales, incluidas las enseñanzas de Alice A. Bailey. Estos términos aluden al desarrollo de una percepción interna o intuitiva que trasciende la dualidad y la visión ordinaria basada en los cinco sentidos.
En muchos textos espirituales, el «ojo único» se refiere al «tercer ojo» o «ajna chakra», que se encuentra entre las cejas. Es visto como un órgano de percepción espiritual que, cuando se activa, permite la clarividencia y una percepción más profunda de las realidades espirituales. En el Nuevo Testamento, Jesús dice: «El ojo es la lámpara del cuerpo. Si tu ojo es único, todo tu cuerpo estará lleno de luz» (Mateo 6:22). Esta declaración puede interpretarse como una referencia a la visión espiritual o interior que surge cuando uno está centrado y enfocado en la realidad espiritual.
La «visión clara» en el contexto esotérico se refiere a la capacidad de ver las cosas tal como son, sin las distorsiones del ego, los deseos y las ilusiones. Es una percepción que no está nublada por prejuicios, apegos o aversiones. En la práctica esotérica, desarrollar la visión clara significa cultivar la habilidad de percibir la verdad detrás de las apariencias y de discernir la realidad espiritual subyacente en todas las situaciones.
Ambos conceptos, el «ojo único» y la «visión clara», están relacionados con el desarrollo de la intuición y la percepción espiritual. A medida que uno avanza en el camino espiritual y se purifica de las impurezas y distracciones del mundo material, estas capacidades de percepción se afinan y se fortalecen. Esta visión más profunda y clara es esencial para aquellos que buscan comprender y trabajar con las leyes espirituales y energías esotéricas descritas en las enseñanzas de Alice A. Bailey y otras tradiciones similares.






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